Una propuesta por etapas para hacernos cargo del performance digital de Hundshop. Partimos ordenando lo que ya existe —el sitio, Google Ads, la conversión— y recién cuando eso rinda, abrimos marketplaces y construcción de marca. Sin quemar caja ni desgastar a Max & Molly en el camino.
Hundshop tiene lo más difícil resuelto: una marca ancla alemana con representación en Chile, tres tiendas físicas, un catálogo completo y una comunidad que ya los conoce. Lo que falta no es potencial, es tiempo. Hoy en día no se dispone del tiempo para sentarse todos los días a mirar qué se vende, qué se busca, qué se abandona y por qué.
Ahí entramos nosotros.
Tiendas físicas en Open Kennedy, Parque Arauco y Vivo Los Trapenses.
Marca alemana de Flensburg con representación en Chile y Smart ID en cada collar.
Categorías activas en Shopify —accesorios, alimentación, salud, ropa, hogar, gatos— más canal mayorista a petshops.
En los últimos doce meses la tienda online vendió $18.620.343 netos en 594 órdenes. El ticket promedio es de $31.347: alto para la categoría y cómodo para hacer pauta, porque cada venta aguanta un costo de adquisición razonable. Julio fue el mejor mes del período.
Pero la venta se apoya en un solo motor. Google explica el 35% y en los meses buenos llega a la mitad. Meta —Facebook e Instagram juntos— aporta un 3%. Y un 60% entra sin fuente identificada: la misma historia de la cuenta de anuncios, hoy no se sabe con precisión de dónde viene la venta.
Ticket promedio de la tienda online en los últimos doce meses.
De la venta viene de Google. Meta, hoy sin trabajo dedicado, aporta un 3%.
Productos con venta este año. El top 10 concentra apenas un tercio.
Arriba del ranking manda la ropa de invierno —las chaquetas Ellegance, Escocesa e Impermeable—, seguida de arneses, collares y correas de Max & Molly. Es venta estacional: el mismo catálogo se comporta distinto en primavera, y eso conviene anticiparlo, no descubrirlo. Más abajo hay una cola larga de productos que hoy nadie está empujando. Esa cola no se trabaja con campañas genéricas: se trabaja con feed y campañas por producto, que es justamente lo que falta.
Cada etapa financia la siguiente. No abrimos un frente nuevo hasta que el anterior esté rindiendo y la operación logística responda.
Hacer que lo que hoy más o menos funciona, funcione bien. Es la etapa donde se genera la caja que permite todo lo demás, y donde entendemos —en un entorno que sí controlamos— cuánto vale realmente Max & Molly: su volumen, su margen y a qué precio se mueve.
Revisamos categorías, fichas de producto, variantes y checkout. Un buen clic que llega a una ficha pobre es plata perdida.
Cómo lo trabajamosPrimero corregimos qué se cuenta como venta —hoy suma el agregar al carrito— para que el algoritmo deje de comprar el público equivocado. Con esa señal arreglada, recién tiene sentido una estructura por categoría y SKU que priorice margen y stock a liberar.
Cómo lo trabajamosCarritos abandonados, checkouts caídos y clientes que ya compraron una vez. Es la venta más barata que existe y hoy no se está tomando.
Cómo lo trabajamosLeemos la data que la tienda genera y la devolvemos en un reporte semanal corto: qué rota, qué no, qué está por quebrar y qué conviene comprar.
Cómo lo trabajamosCon el sitio rindiendo y la logística resuelta, evaluamos recuperar posición en marketplaces. Esta pausa además nos da algo valioso: tiempo para decidir qué productos poner ahí, a qué precio, dónde competir y dónde no. Entrar a categorías de alta competencia y bajo margen desgasta la marca sin dejar nada.
Marca, comunidad y posicionamiento. Lo dejamos para el final a propósito: responder “¿por qué alguien pagaría tres veces por un arnés?” exige entender bien a ese público, y exige presupuesto para partners creativos y más gente. Esa conversación se gana con una operación sólida detrás, no antes.
El histórico de la cuenta de Google Ads reporta $3.988.566 invertidos y $8.049.451 de venta atribuida: dos veces la inversión. Para un e-commerce, eso es bajo. Los meses recientes están mejor —cerca de 4,5x medidos contra la venta real de Shopify— pero el historial completo muestra una cuenta que nunca ha sido llevada con método.
Y ese número convive con un panel que muestra bastante más, porque hoy la cuenta registra como venta el simple hecho de agregar un producto al carrito. Google lleva meses optimizando hacia esa señal: comprando gente que agrega y no compra. Los dos problemas se explican entre sí. No es que la cuenta rinda poco a pesar de estar bien medida —rinde poco porque nunca ha estado bien medida.
Por eso no proponemos simplemente poner más plata. Proponemos arreglar la medición, reconstruir la estructura de campañas y recién entonces escalar el presupuesto, con evidencia real de por medio.
Inversión histórica de la cuenta en Google Ads.
Venta atribuida a esa inversión en el mismo historial.
Retorno histórico. Bajo para e-commerce, y muy por debajo de lo que muestra el panel mal configurado.
Cifras de la propia cuenta de Google Ads. Dejar la medición cuadrada contra la venta real de Shopify es el primer entregable de la Etapa 1: sin eso, cualquier decisión posterior se toma sobre un número que no existe.
Se paga directo a Google, con la tarjeta de Hundshop: no pasa por Grita y ustedes la controlan, la suben o la bajan cuando quieran. No la activamos de golpe: partimos corrigiendo la medición y la estructura, y subimos por tramos a medida que el retorno real lo sostenga. Si no lo sostiene, se lo decimos y frenamos.
Un fijo bajo y un variable que solo crece si el negocio crece. Se revisa a los 3 meses, cuando ya tengamos comportamiento real que mirar.
Los detalles —qué categorías priorizamos, con qué metas, en qué calendario— se afinan conversando con ustedes. Si les hace sentido, el siguiente documento es un plan de trabajo formal con las acciones y los tiempos de la Etapa 1.